lunes, 30 de junio de 2014

¿EN QUÉ CONSISTE EL PROYECTO WITCHPUNK?

Creo que va siendo hora de que nos vayamos metiendo en harina. Empecemos con las obviedades.
Primera obviedad. He escrito un juego de rol.
Segunda obviedad. Quiero venderlo.
                Fin del listado.
                Lo que puede que no sepáis, mayormente porque no os lo he dicho, es que witchpunk no es el título del juego. El título es The Gift. Witchpunk es el género.
                Cuando en posts anteriores he dicho que esperaba contar con vuestra ayuda no me refería a que donaseis dinero, ni a que me compréis el juego –bueno, a esto último en realidad sí, para qué nos vamos a engañar-. No, ya en serio, si digo que busco vuestra participación es porque el concepto de witchpunk debe ser libre. Debe extenderse. Debe compartirse.
                Mi libro, al que he titulado The Gift, es la primera obra de witchpunk del mundo. Y es un juego de rol.
                Si hablamos del Señor de los Anillos hablamos de fantasía épica, si hablamos de Galáctica hablamos de ciencia ficción, si mencionamos a Blade Runner hablamos de cyberpunk. Pues cuando hablemos de The Gift estaremos hablando de witchpunk.
                Comprenderéis por qué solicito participación. No es que quiera que me ayudéis a publicar un juego. En absoluto. Lo que os ofrezco es un campo de cultivo virgen, un Lejano Oeste al que cabalgar, una ruta de la seda a la que aventurarse. Os ofrezco la colaboración para construir desde sus cimientos un nuevo género literario y cultural.
                Ya sé lo que estáis pensando. No voy fumado, os lo juro, no me he metido nada. Pero pensadlo, no estaría aquí, regentando un cutre-blog como este si no tuviera algo nuevo que ofrecer. Necesito gente que tenga imaginación, que sepa escribir, dibujar o cualquier otro “don”.
                ¿Por qué presentar un género con un juego de rol y no con una novela, o una novela gráfica? Ya puestos, ¿por qué no una película de Hollywood o una serie en la HBO? La respuesta es sencilla: no hay correspondencia entre mis capacidades artísticas y monetarias y la magnitud de la empresa que se ha dibujado en mi cerebro. Un juego de rol es algo que puedo escribir y auto publicar, y lo que es más importante: es la herramienta perfecta para presentar este nuevo entorno que he imaginado para que vosotros lo hagáis vuestro.
                Imaginaos un momento que The Gift sale a la venta y, no solo cubro gastos, sino que gano dinero con él. Si la cosa queda ahí, mi proyecto será un fracaso. The Gift debe ser un primer ladrillo para que la idea del witchpunk se cristalice en la imaginación colectiva. Que otros, a parte de mí, se animen a crear sus propias obras basadas en la filosofía y la ideología del witchpunk.
                Sé que estoy loco. Sé que lo que digo es imposible. Pero recordad cuando William Wallace les dijo a los nobles escoceses que pretendía invadir el sur de Inglaterra. “Eso es imposible”, le dijeron. “¿Por qué es imposible?” Respondió él. “Estáis tan preocupados repartiéndoos los restos de la mesa de Longshanks que habéis perdido el derecho a aspirar a algo más”. Vale que al final Braveheart es traicionado por esos mismos nobles y muere descuartizado… quizás no ha sido un muy buen ejemplo… pero qué coño, ¿quién no quiere echarle dos güevos como hizo él?

domingo, 29 de junio de 2014

ROLEAR SIN ROLEAR. NO-ROLEAR ROLEANDO

Todos cuantos os dais por aludidos cuando me refiero al “rolero” medio caéis en vuestra propia trampa. ¿Jugar al Risk te convierte en riskero? ¿Jugar al Apalabrados te convierte en un apalabradista? Si yo tengo que elegir una etiqueta elijo la de no-rolero. Tal vez, viéndome con ella puesta, el resto será capaz de deshacerse de las suyas.

Bruce Lee ya lo dijo en su Tao del Jeet Kune Do “favorece la ausencia de forma para asumir todas las formas”. ¿Te gusta leer? Lee. ¿Te gusta escribir? Escribe ¿Te gusta dibujar? Dibuja. Pero elimina tu ego, libérate de esa carga. Y de paso, liberemos al rol de la suya. Dejemos que juegue con todos los demás. Abramos sus puertas.

¿El rol goza de buena salud? En cuanto tenga buena o mala, ya habrá muerto.

Como muestra un botón. Shadowrun 6ª edición verá la luz gracias a un kickstarter. Igual que el Runequest 6; igual que el Vampiro. Pregunta sencilla: ¿Alfaguara necesitará de mecenazgo para publicar la próxima novela de Alatriste? ¿Cuántos libros a publicado Planeta de Agostini por medio del kickstarter? Esa, y no otra, es la diferencia entre una editorial de verdad y otra de mentira. Esa es la diferencia entre un mercado de verdad y una panda de colegas.

No es cuestión de opiniones. Los números hablan solos.

¿Cómo acabar con esta situación? ¿Cómo ponerse al nivel de “los grandes”? Llamadme iluso, pero mi ilusión es que todos, tanto vosotros como yo, usemos el witchpunk para darles en toda la boca a todos esos peces gordos.

jueves, 26 de junio de 2014

REDEFINIENDO EL ROL

Si siempre haces lo mismo no esperes tener resultados distintos.
He leído hasta la saciedad cosas como “el rol está muerto”, “hace falta una revolución”, etcétera. Como buenos españoles que somos, con esto pasa  como con la política: todos señalamos a los culpables pero nadie hace nada por arreglarlo. Pues bien, yo he decidido hacer algo para cambiar el mundo del rol. La primera pregunta que os asaltará será “¿qué vas a hacer?”, y la segunda “¿pero tú quién coño te crees que eres?”
                ¿Queréis saberlo?, porque os voy a decir exactamente quién soy. Soy un no-rolero.
                ¿Habéis visto Tiempo de Matar? Es una peli cojonuda. A la hija de Samuel L. Jackson la violan dos nazis. Salen absueltos y él va con una metralleta al juzgado y se los carga. Lo meten a juicio y el encargado de defenderlo es Mathew McConaughey. La escena que más me gusta es cuando, antes del discurso final, estando en su celda, Samuel L. Jackson le dice a Mathew McConaughey que ellos no son amigos, ni siquiera del mismo mundo. Él es negro, el otro blanco. Viven en barrios distintos, sus hijos van a colegios distintos, tienen vidas distintas. Y por eso lo eligió como abogado. Al ser un abogado blanco sabrá decirle al jurado blanco lo que necesitan oír para absolver a un acusado negro. Esa es su baza, su arma secreta.
                Pues bien. Yo no soy un rolero. No soy miembro de ninguna asociación rolera. No voy a jornadas de rol ni convenciones de ese tipo. No invierto mi tiempo libre en saltar de blog en blog criticando a los enemigos de mi facción ni, por la otra parte, buscando apoyos para mis colegas. No hago campañas de crowfoundings, ni podcast, ni ninguna otra actividad que por cliché se le atribuya al friki medio.
                Soy un tipo normal con intereses normales que, gracias a que de pequeño jugó al HeroQuest y vio por la tele “El rescate del talismán”, se leyó el Hobbit –y luego el Señor de los Anillos- para luego descubrir el warhammer, resulta que al final le gustan los juegos de rol.
Yo viví la época del asesino de la katana. En mi barrio no se podía decir en voz alta uno jugaba al rol. De hecho, en su momento me alejé de la gente que quedaba los sábados por la noche para jugar al shadowrun para irme con la gente que hacía botellón en el parque. Manda güevos, ¿eh?
                De modo que, viniendo del mundo exterior, me asomo a este mundo de roleros y veo una burbuja. Como dicen muchos “un mercado endogámico”. Una industria editorial con recursos muy limitados, incapaces de competir en el auténtico mercado literario. Roleros que hacen juegos para roleros, es decir, para sus colegas. Cuando se autoedita un producto de ínfima calidad, los enemigos corren a criticarte y los amigos a defenderte. Objetividad cero, y lo que es peor, autocrítica cero. Si otro publica su propio juego, independientemente de si es bueno o no, será criticado por aquellos a los que él criticó y defendido por sus simpatizantes. La pescadilla que se muerde la cola.
                No sé si el escribir esto me granjeará enemistades o no, pero antes de que decidáis si me estoy pasando de la raya, si me estoy equivocando, tened en cuenta esto: sea ésta la realidad o no, es lo que parece. Y como me dijeron cuando entré a trabajar en una caja fuerte: “cuando manejas dinero no basta con ser inocente, hay que parecerlo”. Así que seamos sinceros, no descubro América si digo que el mundo del rol, el mercado rolero, los mismos roleros, tienen mala imagen. Os puede gustar o no. Puede que alguien se dé por aludido, o no. Pero yo, que vengo de fuera, os digo lo que veo. Y creedme, lo digo sin acritud ninguna, tan sólo pongo de manifiesto una realidad.
                Entonces, diréis, “ya que señalas lo que está mal, ¿cómo cojones piensas arreglarlo, oh Mesías salvador que quitas el pecado del mundo?” La respuesta es sencilla: sacando los juegos de rol del foso en el que están. Haciendo juegos de rol para no-roleros.
                “¿Y cómo coño se hace eso, listillo?” Diréis.
                Bueno, es lo que voy a intentar con el Witchpunk. Y espero que me ayudéis a conseguirlo. Debemos devolverle la dignidad al rol. Debemos quitarnos las etiquetas. No somos frikis, somos personas. Somos inteligentes, tenemos imaginación, inquietudes. Sabemos pensar por nosotros mismos. Si nunca se creó una tribu urbana para los que jugaban al traga bolas, ¿por qué se sectorizan los que empezaron jugando al Dungeon & Dragons?
                Abramos las puertas del rol. Hagamos que todos jueguen. A fin de cuentas, de eso se trata todo, ¿no? De jugar con tus amigos.

Pues si queréis, si me aceptáis, yo estoy aquí para jugar con vosotros.

miércoles, 25 de junio de 2014

NUEVA TEMPORADA

Hola de nuevo, amigos. Después de unas merecidas vacaciones y su consiguiente período de reflexión vuelvo al ataque.

Para empezar me gustaría anunciar que todo cuanto se ha publicado hasta ahora del proyecto Griffins & Dragons como juego de rol queda descartado. Ya sé que os importa poco, pero no quiero que luego haya confusiones. Reciclaré el material que tengo sobre él y lo emplearé en el nuevo y flamante juego de rol de fantasía apocalíptica titulado Witchpunk.

Sí amigos, he escrito -otro- juego de rol y lo he titulado directamente así: Witchpunk. Para que no haya malentendidos. 

El juego está terminado y ahora mismo el texto va camino de revisión. Ya os iré poniendo las novedades poco a poco. Mi intención es publicarlo lo antes posible pero necesito estudiar más a fondo el tipo de plataforma que usaré, aunque con casi total seguridad será a través de algún servicio de print-on-demand.

Espero poder finalizar correctamente este proyecto ya que tengo muchas ideas al respecto. Lo que sí os adelanto es que necesitaré vuestra ayuda; pero no temáis, no hablo de crowfunding... tengo otra cosa en mente...

...ya hablaremos de eso en otra entrada.