jueves, 8 de noviembre de 2012

What is all about





Lugh es el dios pan-céltico del Sol. Cuenta la leyenda que fue llevado a la corte del rey Nuada "el de la mano de plata" y cuando el guardián del palacio real de Tara le preguntó por su profesión, respondió que era carpintero.

"No necesitamos a ningún carpintero", dijo el vigilante; "tenemos uno excelente en Luchta, hijo de Luchad"."También soy herrero", dijo Lugh. "No necesitamos a ninguno", contestó el hombre, "mientras tengamos a Ogma". Entonces Lugh empezó a nombrar todas las ocupaciones y artes en las que estaba instruido: poeta, tocador de arpa, hombre de ciencia, médico y otros, pero siempre recibiendo la misma respuesta, que un hombre de gran talento en ese arte ya estaba instalado en la corte de Nuada.

"Entonces pregúntale al rey", respondió Lugh, "si tiene a su servicio algún hombre que tenga gran talento en todas esta artes, y si así es no me quedaré más tiempo ni intentaré ocupar su lugar". Lugh fue recibido y se le concede el apellido de Ildánach, que significa Samildanach o "el de todas las artes", príncipe de todas las ciencias.

Esta es la historia de Lugh, hijo de Kian, nieto de Balor, padre de Cuchulain. 

Cuando la leí, hace muchos años, me vi identificado inmediatamente. Como él, tengo cierta sensibilidad natural para las formas artísticas de manera que soy incapaz de serle fiel a una sola de ellas. No sé si es porque soy polifacético o inconstante, pero lo cierto es que dibujo, pinto, escribo literatura, poesía y teatro.Tan sólo hay una sutil diferencia entre el bueno de Lugh y yo: soy un fracasado en todas ellas.

Miro hacia atrás, hacia el camino recorrido, y me veo a mí mismo intentando abarcar más de lo que puedo apretar y me siento como Bart Simpson jugando tres partidas de ajedrez simultáneas.



Y es que la realidad de mis creaciones no se ajusta a la imagen que tenía de ellas en mi cabeza. La vida es un continuo rodar y aprender; mas aún, yo nunca he sido instruido por nadie, soy un autodidacta, o sería mas justo decir, un internedacta (acabo de inventarme una palabra, soy un genio). Pero el no haber recibido entrenamiento ni educación profesional en estos terrenos no me vale como excusa: tengo que seguir, día a día, mejorando paso a paso, hasta conseguir crear la obra maestra definitiva (bueno, vale, no tanto, estoy exagerando para que captéis el mensaje).

El talento por sí sólo no basta (voz en off: ¡Mentira!), hay que tener la voluntad necesaria para llevar a cabo tus planes. No importa las veces que te derriban (misma voz en off: ¡Joder que no!), sino las veces que te levantas (le parten la cabeza a la voz en off antes de que siga dando por culo). Por eso, tras cada nuevo fracaso, cuando estoy demasiado hundido, le pido ayuda a Gacela Thomson para levantarme.



Si este hombre... qué digo hombre, si este Héroe es capaz de levantarse con una sonrisa y correr hacia el muro sin importarle el no tener ni la más mínima posibilidad de lograrlo... decidme, cómo coño no voy (vamos) a seguir luchando por nuestros sueños por imposibles que sean. Soy español, por mis venas corre la sangre de los conquistadores que dominaron el mundo para abandonarlo a su suerte por pura y simple desidia. 

En resumen, más que un fracasado soy El Fracasado, y como tal, vengo con la intención de mantenerte al día de la tragicomedia en la que se han convertido mis débiles e infantiles ensoñaciones. Aquí, en este sitio, aglutinaré todas las bizarradas que se me pasen por las manos. Pasad y acomodaos, pero eso sí, perded toda esperanza...